20/11/16

Nutrición y actividad física

Nutrición y actividad física

Muchas muertes podrían evitarse con una sana alimentación y una adecuada actividad física.

diarionorte.com

La buena alimentación es esencial para prevenir el cáncer y para su tratamiento. A comienzos de los 80, se vio que un 35% de las muertes por cáncer en los EE.UU. pudieron evitarse con una buena alimentación. Estudios posteriores, como el de Walter C. Willett (Harvard, 1995), lo corroboraron.

La revista científica The Lancet hizo una investigación en 187 países durante dos décadas: concluyó que comer mal es una de las mayores causas de mortalidad en enfermedades como el cáncer. El estudio dice que aumentó el consumo de comida poco sana, como el sodio (básicamente sal), carnes rojas, alimentos procesados y bebidas azucaradas.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que el sedentarismo entraña un peligro para la salud, en especial entre los 30 y 70 años de edad. Otros estudios estiman que 3,2 millones de personas adultas mueren anualmente en el mundo por esa causa, que ocupa el cuarto lugar entre los factores de riesgo de la vida humana. Bien dosificado, el ejercicio no está contraindicado en el cáncer.

Salvador Franco, profesor en Ciencias Biológicas y licenciado en Gestión Educativa, especializado en Nutrición, acompaña desde 2001 a los pacientes y familiares del Grupo de Autocuidado en Cáncer de la Fundación SALES.

Él nos explica: “Escucho al paciente, particularmente por su estado nutricional frente a cada tratamiento: tras la cirugía el cuerpo necesita calorías y proteínas adicionales pues suele haber dolor y cansancio; durante la radioterapia hay dificultades para comer pero mucha experiencia sobre cómo enfrentarlas; para la quimioterapia se deben comer con antelación determinados alimentos que recomiendo.

Así, el paciente oncológico recibe cada tratamiento con reservas alimentarias que le ayudarán a preservar sus fuerzas, evitar que el tejido corporal se rompa, facilitando su reconstrucción y fortaleciendo sus defensas contra las infecciones”.

Dijo además, “acompaño al paciente en las distintas etapas del tratamiento y en forma personalizada. Le entrego apuntes para que los aplique con sus familiares y amigos. Así tolera mejor los efectos secundarios del tratamiento, aun cuando reciba altas dosis. Las terapias funcionan mejor si el paciente está bien nutrido, con suficientes calorías y proteínas. Aconsejo ciertos alimentos y desaconsejo otros, como también mantener un peso saludable y acostumbrarse a hacer alguna actividad física”.

Las medicinas complementarias del Grupo de Autocuidado son: Psico-oncología, Yoga, Reiki, Nutrición, Educación física y Meditación con Cuencos Tibetanos.

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